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Mi perro me gruñe cuando me acerco a su comida

//Mi perro me gruñe cuando me acerco a su comida

Mi perro me gruñe cuando me acerco a su comida

En un artículo anterior sobre los juegos de captura, comentamos por encima la posibilidad de que algunos perros mantengan distintos grados de protección de recursos con los juguetes. Sin embargo, el problema más común en las familias es la protección de recursos con la comida, que se puede definir como aquellos ladridos, gruñidos y otras señales de advertencia y acciones (marcaje, por ejemplo) ante personas cercanas o no que se encuentren cerca de su plato o que intentan tocar la comida.

Este es un problema bastante común, y de mayor relevancia cuando sucede dentro del núcleo familiar, y, sobre todo, no siempre se sabe enfocar, lo que puede llegar a suponer situaciones más graves por desconocimiento e incluso al reforzamiento de conductas que nos gustaría hacer desaparecer. Se trata de una cuestión que, a menudo, no sabemos gestionar y que podemos agravar con facilidad, por lo que, desde Dog’N’Roll, te recomendamos que contactes con un profesional y te dejes asesorar con calma antes de intentar un cambio/modificación de conducta sin una estrategia fundamentada.

¿Por qué me gruñes, Tobby?

Gruña, ladre e incluso haya llegado al punto de marcarnos, el problema más grave es que no sabemos qué leches le pasa a nuestro perro, ¿verdad?  Su interpretación es la siguiente: quiere proteger un recurso ante alguien a quien reconoce como una amenaza potencial, y, por supuesto, no entiende u omite que tú mismo/a le acabas de dejar el plato en el suelo o has ido a comprarle el pienso al supermercado: sí, sabemos que es frustrante. Vamos a ver cómo podemos hacer que nuestro perro entienda que ha confundido las cosas y ayudarle a entenderlo, ¿de acuerdo? En cualquier caso, la solución no es generar un enfrentamiento con el perro ni retirarle inmediatamente la comida (y todo el que esté leyendo esto que se lo grabe en la cabeza: esa acción genera un grave riesgo de mordida y empeora el problema).

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El trabajo más habitual que se suele llevar a cabo es mediante la desensibilización y el contracondicionamiento, por lo que, muy habitualmente, se sigue un esquema similar al siguiente:

  1. Trabajar ejercicios en otros contextos (por ejemplo, si reacciona en la cocina; lo haremos en el comedor; si reacciona en toda la casa, lo haremos en la calle) donde proporcionaremos alimento de poco valor: recuerda que, para él o ella, el pienso ya tiene muchísimo valor. En una primera fase, cogeremos pienso y lo tiraremos de la mano al suelo.
  2. Será interesante evaluar si el perro responde bien a los trabajos de obediencia en positivo; si es así, trabajar por comida también ayudará; pero en casos graves de protección de recursos —que nadie que no sea adiestrador debería realizar solo/a— puede ser más complejo.
  3. Solventado el paso anterior, trabajaremos con bolas de pienso que irán de la mano al plato. Una vez se haya habituado, nos acercaremos al plato con premios de mayor valor (por ejemplo, frankfurts o pollo), se lo dejaremos caer y nos retiraremos.
  4. Poco a poco, podremos ir ganando distancia y manipulación de la comida en presencia del animal.
  5. Una vez consolidado los pasos anteriores, podremos volver a trabajar en los contextos donde mostraba una mayor reactividad, repitiendo los pasos anteriores.

La ayuda de un profesional nos permitirá leer y analizar acertadamente lo que está ocurriendo y valorar la mejor estrategia en cada caso: no hay dos perros iguales, ni dos casos iguales, y, probablemente, junto a la protección de recursos pueden (o no) sumarse otros comportamientos como la inseguridad o la ansiedad que también deberíamos trabajar.

Asimismo, hay etólogos y adiestradores que recomiendan no molestar al perro mientras come y ofrecer premios de mayor valor de vez en cuando. En Dog’N’Roll creemos que el trabajo de un perro con protección de recursos (comida, en este caso) termina cuando se puede realizar una manipulación total de la comida en presencia del perro, sin embargo, la gravedad y la respuesta de cada perro no nos permite generalizar. En conclusión, ante casos graves o que nos incomodan y para los que no nos vemos capacitados/as para manejar, lo mejor siempre es contar con el apoyo de profesionales.

By | 2018-11-14T11:52:28+00:00 noviembre 14th, 2018|Educación canina y adiestramiento|0 Comments

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32. Escribo, practico kendo y llevo una década trabajando en marketing. ¡Ahora pego un salto hacia el mundo de los perros gracias a Dog'N'Roll!

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